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Espontaneidad Psicodramática. Un abordaje en el Tratamiento de Adicciones

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Relación de la espontaneidad Moreniana en el desarrollo y tratamiento de personas con drogodependencias

Edwin Andrango Quishpe

Psicólogo Clínico por la Universidad Central del Ecuador. Máster en Psicología con mención en Psicoterapia por la Universidad Internacional Sek. Terapeuta EMDR por el instituto EMDR Iberoamérica formado en el campus grupal. Terapeuta Brainspotting por el Instituto Brainspotting Iberoamericana formado en el centro Serendipita
edwinintergentes@gmail.com

María José Bravo Pazmiño

Psicóloga por la Universidad Internacional Del Ecuador. Master en psicología con mención en Psicoterapia por la Universidad
internacional SEK. Diplomado en terapia de pareja y Sexología por el Instituto de Salamanca. Diplomado en Terapia Breve Centrada en Soluciones por la Universidad Indoamérica de Ambato.

mjbravopazmino@gmail.com

Lenin Jácome Chérrez

Psicólogo Clínico de la Universidad Central del Ecuador. Máster en Psicología con mención en Psicoterapia por la Universidad
Internacional Sek. Psicoterapeuta en Comunidad Terapéutica CETAD “Carlos DíazGuerra” del Ministerio de Salud del Ecuador.
Diplomado en Hipnosis Científica y Ericksoniana. Psicodramatista en formación en CAMPUS GRUPAL del Ecuador

wlennon18@gmail.com

ESPONTANEIDAD PSICODRAMÁTICA, UN ABORDAJE EN EL TRATAMIENTO DE ADICCIONES.
Andrango Quishpe, E.R. – Bravo Pazmiño,
M.J. – Jácome Chérrez, L.
Fecha de recepción: 2/05/2021.
Fecha de aprobación: 25/05/2021.
LA HOJA DE PSICODRAMA Nº 72 (22-32)

RESUMEN
El presente estudio desarrolló una propuesta teórica-terapéutica desde el enfoque humanista psicodramático, donde se describe y explica la posible relación de la espontaneidad Moreniana con el desarrollo de las adicciones y la implicación en su tratamiento; se genera esta relación usando la metodología cualitativa mediante la teoría fundamentada. La información fue obtenida a partir entrevistas realizadas a dos grupos de profesionales: especialistas en psicodrama y psicólogos clínicos, ambos grupos con experiencia en el abordaje terapéutico de drogodependencias. La recolección de información fue realizada mediante plataformas virtuales, debido al confinamiento obligatorio por la pandemia mundial de COVID-19. Los resultados obtenidos consideran a la espontaneidad moreniana como una necesidad relevante en el trabajo con personas drogodependientes.

ABSTRACT
The present study developed a theoretical-therapeutic proposal from the psychodramatic humanist approach, where the possible relationship of Morenian spontaneity with the development of addictions and the implication in their treatment is described and explained, this relationship is generated using qualitative methodology through the grounded theory. The information was obtained from interviews with two groups of professionals: psychodrama specialists and clinical psychologists; both groups with experience in the therapeutic approach to drug addiction. The information collection was carried out through virtual platforms, due to the mandatory confinement due to the global COVID-19 pandemic. The results obtained consider the Morenian spontaneity as a relevant need in working with drug addicts.

Introducción

El presente trabajo trata de relacionar elementos de la teoría psicodramática moreniana con las adicciones. Al usar como metodología el proceso de “teoría fundamentada” iniciamos relacionando dos variables: espontaneidad y adicción. En este cruce de variables los sujetos entrevistados tienen un constructo teórico incuestionable de las “adicciones” desde su característica más resaltante que es la “dependencia”. Todos los entrevistados no cuestionaron el termino adicción, adicto o drogodependiente, sino que se visualiza la comprensión automática como la necesidad de usar la sustancia psicoactiva para iniciar, disfrutar y desarrollar cualquier actividad de la vida cotidiana; lo que representa un deterioro de capacidades de autorregulación y daño a nivel emocional, cognitivo, conductual y relacional; se da un aumento de tolerancia, se genera abstinencia y dependencia psíquica a la sustancia (OMS 1992; Ruíz Osuna & Doncel Berlanga, 2002). Si bien podemos acuñar nuevas definiciones sobre la adicción, está claro que en el contexto actual prima un paradigma biomédico-social, tal como Álvarez Velasco (2019) comenta que las “adicciones a sustancias psicoactivas” se le atribuye un sinfín de aciertos, desaciertos, juicios técnicos, asociaciones moralistas y preocupaciones sobre sus efectos en los ámbitos individual, social y el marco contextual de un país (p.4). Tras todo lo mencionado, podemos encontrarnos con cambio paradigmático donde ciertos modelos están perdiendo su vigencia y se rompe con la idea sentenciar y sancionar a la droga y a su consumidor, buscando crear principios generales, lineamientos básicos y esenciales para guiar su tratamiento centrando al ser humano y apartando al objeto droga; en el caso del Ecuador son ideas que perduraron por más de 100 años desde la primera ley creada hasta la modificación de la misma en el año 2008 con el cambio constitucional (Asamblea Nacional Constituyente del Ecuador, 2008; Paladines, 2012; Secretaría Técnica Prevención Integral de Drogas, 2017; Vance, 2012). Nuestro trabajo pretende profundizar en la definición que se ha construido sobre espontaneidad moreniana, desde diferentes visiones y realzar el enfoque humanista. Intentaremos que los lectores aprecien con nuestros resultados que sucede con la espontaneidad durante la adicción y el proceso de rehabilitación, intentando visualizar su funcionalidad y los efectos tiene sobre la psiquis del ser humano consumidor. Esto nos permitirá actualizar viejos conceptos ante nuevos momentos, construir nuevos cruces de variables y distanciarse de un enfoque biomédico y de terapia Cognitivo Conductual -que en cierta medida funcionan como base del abordaje sobre adicciones a sustancias psicoactivas- (Apud & Romaní, 2016; Del Pozo & Castillo, 2008).

Enfoque Humanista y Psicodrama

La psicología humanista tuvo como paradigma el estudio de la experiencia interna del ser humano, sus significados y representaciones de su realidad. Rescataba el valor, su dignidad y desarrollo como criterios intrínsecos para la constitución de la teoría. La importancia de este enfoque fue porque centralizó en la humanidad, sus interrelaciones personales y sociales, para enriquecer los principios esenciales como su libre albedrío, curiosidad, creatividad, toma de decisiones y autorrealización y el hecho de anteponerse a un enfoque biomédico (Martorell & Prieto, 2013). Desde inicios del siglo XX inicia una revolución sobre los conceptos teóricos de antaño como la escuela conductual, psicoanalítica, gestáltica y cognitiva, provocando que la teoría humanista surja con distintos autores y postulaciones teóricas que expliquen de mejor manera la realidad del ser humano. Bajo este cambio paradigmático Levi Jacob Moreno desarrolla un procedimiento terapéutico, cuya base son las relaciones y el tratamiento grupal; su método terapéutico se centra en la dramatización y se afirma el paradigma de que “uno no existe sin el otro” (Bunge, 2000; Forselledo, 2008). La teoría de Moreno estuvo influenciada por los aportes de la filosofía del encuentro de Martín Buber, que parte de la noción de relaciones (yo-tu, yo-ello) como aquella interrelación de dos o más sujetos producen un reconocimiento, identificación, definición y cambios profundos en su encuentro con el otro (Cohen, 2007). Consideramos que este primer principio hace que los profesionales psicólogos clínicos y psicodramatistas acuñen un rol fijo al sujeto que consumo sustancias psicoactivas y no exista un cuestionamiento del mismo, y el efecto de este abordaje, es que se sobre estimen aportes del existencialismo como el flujo de la existencia y el ser; y se pierdan aspecto la filosofía del momento “de lo vivido en el aquí y ahora” (Severino et al., 2016). Todo debido a la dominancia del modelo biomédico que ha perdurado varios siglos y sirvió de base para los abordajes sobre salud del ser humano (Riveros, 2014).

Psicodrama y Adicciones

La filosofía del encuentro de Moreno hace énfasis en el espacio grupal como un contexto necesario para el cambio psíquico, debido a que proporcionan la contención y facilita el trabajo en escenas significativas –nos enfermamos en grupo y nos sanamos en grupo-; es decir, que permite un locus o espacio adecuado para el metamorfismo del ser. Pero en el caso de las personas que sufren una adicción, la naturaleza de la enfermedad provoca que poco a poco se vayan alejando de su grupo familiar y social, a tal punto de aislarse (Montuori, 2016).

En la vida diaria el método psicodramático se ve expresado en tres puntos cardinales el caldeamiento, la dramatización el compartir; siendo elementos que también coexisten en las personas consumidoras de sustancias psicoactivas (Bello, 1999). Todas estas fases son accionadas y mediadas por la espontaneidad –los profesionales del psicodrama y psicólogos clínicos contemplan aspectos en común con diferentes términos sobre la espontaneidad- como aquella “energía, acción, elemento primordial” que provoca la acción del ser y hacer; a través de (a) apreciar la novedad en acciones repetidas de otros; (b) la creación de lo nuevo que se manifestaría en el “aquí y ahora” con respuestas ecológicas y armónicas; (c) conservas culturales como modelo guía que al sumar ciertos cambios surge un nuevo elemento; y la (d) acomodación de acciones de viejas, nuevas o ninguna respuesta (Bermúdez, 1984; Bezanilla & Miranda, 2012; Mercader, 2013; Pérez Silva, 2019).

Bajo esta corta y breve explicación, queremos comentar que en nuestra investigación realza que existe espontaneidad latente en la población con una adicción a sustancias psicoactivas y esto provoca que se acerquen a la idea de solo actuar (Pérez Silva, 2015; Rojas-Bermúdez, 1984). Deducimos analizar la inferencia, el efecto y el vínculo entre la espontaneidad en las drogodependencias, identificando la función que cumple la espontaneidad creativa en las adicciones, su inferencia en el proceso de rehabilitación y resaltar la importancia de desarrollar y potencializar la “espontaneidad” en las personas dependientes a sustancias psicoactivas.

En relación con la espontaneidad en adicciones, no se encuentra amplia información que aborde la combinación de ambos tópicos. Rojas-Bermúdez (2012) comenta que la gran mayoría de terapeutas que trabajan con drogodependientes tratan de quitar la droga de la vida del consultante -como alternativa razonable- sin contemplar la función que provoca en el sujeto (7-9); tras tal acto se sabe que surgirá el deseo de reemplazar el objeto retirado -objeto con el que pueden o llego a ser-. Si contemplamos el principio de cambiar un comportamiento viejo por uno nuevo y más funcional bajo el criterio del profesional, se estaría provocando una reducción de su espontaneidad y por ende el trabajo terapéutico se direccionará bajo esa premisa anulando el flujo de existencia del ser.

Los pocos estudios realizados desde el campo del psicodrama sobre las adicciones se han hecho a través de la “teoría de roles” e intentan visualizar la reactancia del sujeto drogodependiente ante situaciones complejas con respuestas más adecuadas y armónicas. Hay que destacar que la complejidad de la enfermedad provoca que ciertas investigaciones se limiten a relacionarse con otros metaconceptos de la teoría psicodramática (Álvarez Valcarce, 2009; Moreno & Moreno, 1995).

En el caso de los drogodependientes se aprecia la existencia de una condición de ansiedad que busca ser suprimida mediante mecanismos psíquicos de alivio, pero al no obtener la respuesta deseada, se evoca el acto de “consumir” y se establece un bucle o ritual que lo vincula una realidad (Barberán & Delgado, 2007; Boria, 2000; Serrano, 1977). Esta sensación de placer y alivio provoca que el rol en la persona drogodependiente que ejecuta tal acción inicie un exceso de sensaciones que saturan al “sí mismo síquico” y lo congele, esto impide el aparecimiento nuevos roles (Bustos, 1967; Rojas-Bermúdez, 1979).

Por tanto, los “sujetos adictos” tienden a usar la droga como una manera de “ser otro ante el resto” y la droga pasa a ser un catalizador de sus roles y funciona como el caldeamiento químico que prepara al organismo para la acción, facilita su interacción y disminuye la tensión (Mercader, 2013). Álvarez afirma que los roles congelados en los consultantes con una drogodependencia, están siempre mediatizados por el caldeamiento artificial que impide la posibilidad de transformar su vida y cesar su consumo (2002). Si nos encontramos ante procesos y elementos psíquicos “congelados” el sujeto tiende a enfermar, provoca que su identidad se vea determinada y disminuye su interacción con el “aquí y ahora”.

En el momento de constituirse una alteración psíquica, Rodríguez (2020) infiere que aparece una afectación en la matriz de identidad (“espacio” “locus” “matrix” o “útero”), donde se establece una relación entre el sujeto y su medio (p. 9). Si existe este cambio, existirían re significaciones de aspectos vivenciales -la manera de contemplar sus recuerdos- que están vinculados con conflictos, surgiendo la rematrización. Esta modificación posibilita una nueva forma de relacionarse consigo mismo y con el ambiente, pero implica el surgimiento del malestar psíquico que será subsanado por respuestas patológicas y mediatizada por la espontaneidad (Baldassare & Gómez, 2011; Paladines, 2016).

Tras la escasa literatura científica sobre el trabajo de psicodrama en el tratamiento de adicciones, nos lleva a preguntar ¿cómo se aborda a las adicciones a partir del método psicodramático y que tratamiento se propone?; ¿qué roles están presentes en la adicción?; ¿qué sucede con la espontaneidad?; ¿está activa la espontaneidad en las personas drogodependientes?; ¿la población drogodependiente se muestra creativa, por ende, será espontánea?; ¿qué sucedería si se trabajara sobre la espontaneidad en el proceso de rehabilitación de esta población?

Metodología

Es una investigación de tipo cualitativa, basada en el enfoque de Teoría Fundamentada, método de investigación propuesto por Barney Glaser y Anselm Strauss. Estos autores plantean que los datos obtenidos son la base para la elaboración de una teoría; se elabora a partir de la idea de realidad que tienen las personas participantes de la investigación sobre el fenómeno estudiado y este será su sustento (Strauss & Corbin, 2016). El proceso consistió en realizar una serie de entrevistas semiestructuradas con preguntas específicas que permitan ampliar la indagación de información, a cuatro profesionales de la Psicología Clínica y a cuatro expertos en psicodrama, ambos grupos que hayan trabajado con población drogodependiente; se plantea una constante comparación que permita generar una nueva teoría partiendo del análisis comparativo y sistemático de la información emitida por los profesionales durante sus entrevistas (De la Torre, et al., 2011; Ochoa, 2013). A través de la metodología lógica inductiva y deductiva se realizó un grupo de categorías inducidas, códigos y dimensiones vinculadas entre espontaneidad, creatividad, roles, matriz de identidad y las drogodependencias (Palomino et al., 2018). La información fue codificada y analizada simultáneamente para desarrollar conceptos que fueron refinados, identificados y explorados por la estrecha relación entre ellos, para proponer una teoría o categoría nuclear, a su vez, esta metodología obliga a que el marco teórico vaya apareciendo debido a la escaza información e inexistencia del cruce de variables, y realza los conceptos que se han venido utilizando (García, 2007; Giménez, 2017). Como finalidad permitió recabar las ideas relevantes para emitir varios juicios de valor conceptual sobre la inferencia de la espontaneidad, los roles, la matriz de identidad y el caldeamiento, en relación a los sujetos con una drogodependientes.

Resultados

Espontaneidad Creativa y Adicciones:

Esta categoría proporciona una explicación sobre el fenómeno de drogodependencias y la espontaneidad creativa.

Espontaneidad durante el consumo

La espontaneidad es coartada por un objeto externo como la sustancia psicoactiva y provoca la latencia de la creatividad. Dramatiza conductas repetitivas, inexcusables y obligatorias, que se potencializan y manifiestan, haciendo que el conjunto de roles en adicción vaya provocando en el sujeto un círculo vicioso que le impide la salida de su dinámica de consumo. Este acto logra ser parte de la unificación del sí mismo psíquico disfuncional.

“en el ambiente cultural y social en que vivimos hay una tendencia a sustituir la espontaneidad por respuestas fijas, regladas, repetitivas y se va coartando la espontaneidad” Pérez (2020) “…entonces ya hay una expectativa ahí, y tengo la expectativa de que este objeto me relaje, si es que este objeto cumple su función, es decir cumple con mi expectativa entonces probablemente yo vaya a una segunda dosis o probablemente yo siga frecuentando a este objeto…” Villacís (2020)

Matriz de identidad en Adicciones

El sujeto ya tiene una identidad formada cuando empieza el consumo de drogas; siendo constituida en un “locus” o espacio concreto y un desarrollo temporal o “status nascendi” donde se gestan los acontecimientos importantes que llegan a reestructurar su identidad y se adhiere las características de adicto. Buscan con esta inclusión, generar la alternativa más adecuada para afrontar su ansiedad o estresores, pero a su vez limitan la expresión de su espontaneidad y afectan la formación de roles más adaptativos. La sustancia logra unificar el sí mismo psíquico disfuncional.

“Si pensamos en la matriz… pensamos en el útero, y cuando el niño nace, él va a una matriz abierta que le es ofrecida al niño, es una nueva placenta, a una placenta social, donde va a poder arraigarse este nuevo ser” Jácome, S. (2020). “…patrones de una u otra forma los viene arrastrando…como los individuales, familiares, socioculturales, muchas situaciones que empujan a la persona al consumo” Sierra, M. (2020).

Roles en función de la Adicción

Es un conjunto de roles más utilizados y desarrollados para enfrentar situaciones que le generen ansiedad, sin embargo, limitan la espontaneidad en la formación de nuevos roles de afrontamiento. Los roles son derivados de la relación con la sustancia, la pérdida de control y un deficiente autoconcepto. El sujeto no valora los riesgos potenciales y sus consecuencias, tiene un carácter determinista que se deriva de la sustancia como la nueva prioridad en su vida.

“Poca tolerancia a la frustración, la falta de la regulación de las funciones, también poca motivación al cambio” Franco, C. (2020). “…lo que buscan los adictos es bajar la ansiedad para sentirse más cómodos y más a gusto…” Pérez, R. (2020).

Roles en Función de la Rehabilitación

Los roles se van desarrollando en el proceso de recuperación, a través de un acto de espontaneidad y la creación de alternativas de respuestas nuevas y distintas, para afrontar la ansiedad de su mundo circundante o las exigencias de su medio y se integra al sí mismo psíquico disfuncional. Se expresa por medio de nuevas formas de afrontamiento; adecuada toma de decisiones; aumento de consciencia sobre sí mismo; mejores alternativas de respuesta; cambios en sus patrones de relacionamiento; mejor valoración de situaciones de riesgo.

“[El] paciente debe tener conciencia y ánimo de sostener estos nuevos roles… es un proceso de decisión… los roles funcionales se van desarrollando en función… del factor espontaneidad y creatividad” Armas, A. (2020). “Destrezas, autoestima, buscan nuevas formas de resolver sus conflictos, logran usar mecanismos de afrontamiento de forma adecuada pueden solventar estas situaciones” Sierra, M. (2020).

Roles en función a las recaídas

Los roles no se desarrollaron con la misma fuerza, que los roles en función de la adicción, y cuando haya una situación que genere angustia o nuble la espontaneidad el sujeto “recaerá”. La dinámica de conductas estereotipadas vuelve a aparecer, por ende, la espontaneidad se vuelve latente. También se debe considerar que el contexto social donde se desenvuelve el sujeto puede nuevamente influenciar en el consumo, si sus roles creados no han sido integrados. “…hay que ver que es un proceso, de hecho, se han tenido roles de consumidor en estados muy arraigados por mucho tiempo de su vida, es posible que en algún momento de su vida se conecte con ese rol” Jácome, S. (2020). “la recaída, es parte de ese proceso de cambio. De hecho, es un estadio más en esa transformación” Franco, C. (2020)

Espontaneidad Creativa y Tratamiento

Se extrajeron cuatro subcategorías que proporcionaron una explicación sobre cómo estimular la espontaneidad en el tratamiento de drogodependencias, de acuerdo con la experticia teórica y práctica del grupo de clínicos y de los especialistas en psicodrama.

Espontaneidad durante la recuperación

La espontaneidad provoca el desarrollo de nuevos mecanismos de afrontamiento, potencializa roles que no estaban tan desarrollados o crea nueva roles que le permitan una interacción de forma más adecuada o distintas a las estereotipadas que surgen en el consumo. Se espera que estas nuevas formas de “actuar” se adhieran a la identidad del sujeto para interactuar con su medio y hacer frente a situaciones que le provoquen ansiedad. La liberación de la espontaneidad, busca constituir un nuevo “yo” que reconstituya el sí mismo síquico disfuncional.

“la espontaneidad es la que hace posible un cambio en la situación, la base de la espontaneidad es el cambio, la transformación…, permite las modificaciones en las relaciones del individuo con el ambiente, con el mundo…” Ponce, R. (2020). “Espontaneidad y creatividad son parte del mismo proceso, la formación de roles está vinculada a la espontaneidad” Pérez, R. (2020).

Caldeamiento como iniciador del cambio

Es un “momento de preparación” que permite gestar un espacio previo para que se ejecute una acción o se geste un cambio. En el caso de las personas drogodependientes, encontramos dos momentos de caldeamiento: el uso de la sustancia como el preámbulo que provoca la ejecución de roles en función de la adicción al realizar acciones y comportamientos impulsivos; la recuperación o cese del consumo que lo provoca el caldeamiento funcional para la generación de nuevos patrones de afrontamiento y da paso al aparecimiento de la espontaneidad. En cuanto a esto los expertos refirieron:

“el consumo de drogas o el objeto de droga viene como a darnos la impresión imaginaria siempre de que es un objeto en donde vamos a encontrar una satisfacción total” Villacís, L. (2020). “como proceso en sí, la espontaneidad tiene que ser como provocada, que dentro del psicodrama se lo llama ‘caldeamiento’… la espontaneidad requiere condiciones, y estas condiciones tienen que ver con el proceso de caldeamiento que se hace con iniciadores mentales, físicos, etc.” Jácome, S. (2020).

Rematrización

Proceso donde el sujeto drogodependiente realiza cambios sanadores a través de la dramatización de sus eventos significativos vitales que influyen en su matriz de identidad al permitirle realizar un nuevo aprendizaje. Genera un mejor autoconcepto, nuevas formas de relacionarse con el otro/a y puede forjar nuevos roles. Dentro de esta nueva matriz van a estar presentes los roles en función de la adicción, rehabilitación, recaída entre otros; los cuales dependen del uso y la ejecución que el sujeto les otorgue, para su desarrollo y fortalecimiento. Todo el proceso de integración crea la nueva matriz de identidad.

Los expertos refieren:

“…un proceso terapéutico y este proceso… se incorporó nuevos roles, nuevas formas de vincularse… es decir, un nuevo escenario que sería la nueva matriz sana… pero sin sustancia…” Ponce, R. (2020). “…mejora su forma de pensar o el paciente reacciona de mejor manera ante las dificultades para resolver sus situaciones… sabe cómo manejar la ansiedad…” Manzano, I. (2020).

Teorización: La función de la espontaneidad en el trabajo con drogodependencias

La espontaneidad creativa producirá la reestructuración de la psiquis, cuyo efecto es la creación de un conjunto de roles que se accionan en función de su rehabilitación, se adaptan las respuestas a sus nuevas situaciones, y modifica las respuestas estereotipadas haciéndose más funcional. A su vez “la energía interna” o “la espontaneidad” es indispensable para enfrentar diversas situaciones que desafían la naturaleza biológica y social del sujeto, pero se encuentra latente durante la etapa del consumo de drogas. En el tratamiento, esta energía interna por “necesidad” se activa para realizar cambios de las respuestas de tipo comportamental, cognitiva, emocional y relacional, ante eventos comunes y significativos para el sujeto drogodependiente. La función de la sustancia psicoactiva en el sujeto drogodependiente es la forma más inmediata y momentánea de intentar unificar su matriz que se encuentra desestructurada, y a su vez activar su acción. Esto genera la expresión de respuestas ya experimentadas, accionando roles estereotipados y dando como consecuencia mayor fragmentación de su matriz de identidad.

Al momento de retirarse la variable de sustancia psicoactiva, se aprecia que la matriz de identidad que funcionaba en relación con el consumo de sustancias psicoactivas llega a modificarse de modo que se torna ahora funcional para su recuperación. Como resultado tenemos que esta función se da en un “locus nacendi” o “momento” donde el sujeto drogodependiente ingresa en su recuperación e incita el aparecimiento de la espontaneidad de manera activa y este elemento busca ser estimulado, para reconstituir su “yo psíquico”. Es aquí donde se vuelve a manifestar la necesidad de un “caldeamiento funcional” -cualquier tipo de tratamiento que distancie el consumo de drogas- que se desarrolla a partir del sujeto, como un preámbulo para la realización de actos espontáneos que provoquen cambios en su matriz. Este proceso sanador de los eventos vitales significativos cuyo fin es que el sujeto lo instaure en su identidad.

Los roles que surgen van a ser encaminados en función del consumo, la recuperación o la recaída, siendo patrones de comportamiento que se evocarán en función de las solicitudes externas que influyan sobre la matriz de identidad del sujeto. Potencializar el conjunto de roles en función de la etapa en la que se encuentre el consultante, se podrá encaminar a la adherencia de identidad.

Conclusiones

El concepto de espontaneidad moreniana, tanto en los grupos de profesionales psicodramatistas y psicólogos clínicos afirman que su existencia está presente en los seres humanos de forma “innata” y “natural”, siendo una categoría de necesidad básica a estimular. Esta “energía” provoca una dinámica interna transformadora y permite crear nuevas respuestas adaptativas, pero en el caso de los consumidores la espontaneidad está “latente” debido al uso de la droga, que activa y refleja de forma patológica conductas estereotipadas o repetitivas que son características de esta población. Esto genera que la sustancia psicoactiva influya sobre la matriz y los roles como en un intento de unificar el yo psíquico disfuncional. Los sujetos drogodependientes al momento de accionar sus roles creen escoger aquellos “más funcionales” pero en realidad lo que hacen es repetir roles ya aprendidos que calmen su malestar o exigencias contextuales. Se toma en cuenta que la matriz y sus roles van a funcionar en relación a la sustancia o el tratamiento

La espontaneidad se activa mediante la fase de caldeamiento funcional, siendo cualquier tratamiento, aquel que disminuya defensas y resistencias del sujeto a fi n de prepararse para la dramatización, es donde la persona puede ensayar nuevos roles; poner en escena sus experiencias traumáticas y/o conflictivas; encontrar nuevas alternativas de respuesta; rematrizar su identidad y generar nuevas maneras de reactancia hacia las dificultades de su entorno. Todo esto ocurre en el “aquí y ahora” bajo la premisa del “como sí”, dando la oportunidad al sujeto en cuestión de que su espontaneidad trabaje (encontrando-se) para una resignificación de la vivencia o un nuevo “momento o locus nascendi” que junto al compartir grupal modifican sus patrones estereotipado. De esta manera la persona amplía su noción de identidad, de pertenencia y capacidad adaptativa hacia su comunidad y nuevos grupos como nuevas experiencias. Queremos señalar que la espontaneidad creativa no es la única que cumple la función sanadora o de transformación, encontramos que las 4 formas de espontaneidad están presentes en el proceso de rehabilitación del sujeto drogodependiente.

Proponemos que la estimulación y liberación de espontaneidad creativa es el objetivo que se debe proponer principalmente en todo tratamiento psicoterapéutico para que la población drogodependiente pueda re experimentar y redefinir vivencias (psicodramas personales) de carácter relevante y significativo, que estaban al momento de mayor vulnerabilidad a las sustancias, a través de la creación de espacios de libre expresión terapéutica (arte, danza, teatro, pintura, escritura). La finalidad de promover la espontaneidad es que puedan afrontar situaciones complejas o temidas, siendo “más flexibles” ya que la dramatización, el juego de roles (inversión de roles, espejo, dobles) promueven dicha espontaneidad. Cuando esta se activa se movilizan las emociones, los pensamientos y el cuerpo como una unidad sensible al aprendizaje y a una nueva autoconciencia.

Para concluir se debe considerar que este trabajo fue construido a través del criterio técnico de profesionales que han laborado en área de adicciones y han tenido una formación en psicodrama, por tanto esta propuesta está teorizada y no comprobada empíricamente en los sujetos drogodependientes. Siendo oportuno realizar una nueva investigación que busque cómo funciona la espontaneidad en quienes sufren de una adicción; cómo está expresada la espontaneidad y si existe predominancia de alguna de sus formas; si solo al potenciar la espontaneidad creativa obtendremos la constitución de rehabilitación y que tipo de rehabilitación. Este escrito será un abrebocas para continuar estudiando la función de la espontaneidad en la población drogodependiente.

REFERENCIAS

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